martes, junio 19, 2007
miércoles, junio 13, 2007
sábado, junio 09, 2007
La lección de piano
Oír la melodía de tu corazón al otro lado de la niebla, de tus pasos cuando caminas sobre el mar, de tus dedos que sueñan sobre las letras del teclado, de tu respiración cuando al fin esa ventana se abre, y...
miércoles, junio 06, 2007
martes, mayo 29, 2007
Lo que tú me das
Veo su luz apagada y me esfuerzo en encenderla, dejo velas bailando en el camino, extiendo huellas de otros días. Abra la puerta, le digo, avance por la noche con esa mirada que derriba montañas y hace arder las zarzas cuando su corazón me alcanza... Y la luz se hace.
martes, mayo 22, 2007
Amores que hacen temblar
Hoy amenazaba tormenta, pero de momento no ¿y usted tiene alguna novedad? Sí, dicen los rumores que podría haber un terremoto esta semana o la próxima ¿Y eso se puede predecir? De alguna manera sí, le digo, por el movimiento de las placas subterráneas o submarinas y... la actividad volcánica. En algún momento ocurrirá, pero saberlo no sirve de nada, es como decir que todos vamos a morir. Este es un país que siempre está en movimiento, parece una serpiente ¿Tiembla dentro o fuera de usted? No lo sé, yo creo que me acomodo al movimiento de la tierra, respondo, mientras le doy vueltas al reloj de arena... ¿De qué hablábamos? ah sí, de catástrofes naturales... y emocionales, externas e internas ¿Catástrofes? ¿No somos catastróficos acaso? ¿le parece poco? Pero no nos habíamos propuesto un mal final, dice muy seguro. No tendremos un mal final, no lo escribiremos así, pero recuerde, somos lúcidos... viviremos con el dolor de la ausencia, le digo abriendo los brazos y pronunciando la contraseña ¡venga a mí la catástrofe! ¿Así se rendirá, no habrá ninguna lucha? No, no lucharé, estoy en sus manos. Pero debe resistir a mis asedios, expresa con gravedad, vuelva a las barricadas. Cómo decirle que ya no sirve de nada, he perdido mis armas y estamos mirándonos desde el ojo del huracán.
lunes, abril 30, 2007
La lejana mitología

La lejana mitología
Si existiéramos, si dejáramos de ser estos fantasmas que se saludan al pasar clavando sus banderas en la nada o abriendo los brazos para decir al fin te encontré, soy yo, estoy aquí, descúbreme tras la ventana oscura, en esta caverna llena de animales que corren por el tiempo huyendo de la realidad. Si existiéramos, dices, sería inevitable no arder sobre las brasas del delirio, y si no hay tiempo no hay siempre ni esta noche ni los mares o las altas cordilleras que resbalan esculpiendo fronteras y liberando ecos de aquellos nombres que viven en nosotros.
El mundo está lleno de paisajes que esconden ojos bajo las aguas de un espejo. Busco manos entre las rocas, fragmentos de tu cuerpo en el tiempo, disperso, plegado en otros, confundido en un corazón que se agita con la marea de los siglos. Así tu imagen se alza en la tormenta que estremece al universo para estallar en mil estrellas con el beso urgente de la noche que amenaza reducirnos al sueño. Déjeme que la bese, dice, ¿dormirá conmigo esta noche? ¿no volverá a ser fría como un pez? He sido una sirena, respondo, con escamas verdes, azules y amarillas tornasol, nacaradas, muy bonitas... y a usted le gustaron mucho cuando me conoció.
Es cierto, todo empezó en la lejana mitología que no se acaba nunca y nos enreda los cuerpos en angustiosas metamorfosis, en lamentos originarios que ensayan como separar las aguas, los cielos, y esa tierra húmeda que quiere hacer brotar paisajes en el fuego que arde en todas las alcobas. Fue entonces cuando le prometí que en otra época volvería a buscarlo. Usted se desprendió de sus escamas, dice, no es un pez, pero tiene aún en sus pechos el sabor del océano, el salitre en su cuerpo, el recuerdo del mar en su piel... y usted continua siendo un navegante, le digo al oído, entonces atráigame, guíeme entre las sombras, y yo sonrío. Puedo hacerlo. Soy una estrella extinguida que con su luz cruza el tiempo que no existe ni hoy ni mañana ni siempre, pero usted me encenderá otra vez con su antorcha de oro que guarda el fuego robado a los dioses. Oiga mi canto lejano, venga, no se deje amedrentar por la noche, avance, pienso, mientras me busca con los ojos vendados, atráigame a su vientre, dice, siento la humedad de su sexo, mi antigua sirena, yo escalé sus almenas, forcé todos los cerrojos, busqué sus labios en las noches más negras ¿no dice que me amó desde el principio del tiempo?
Sí, lo amo desde entonces cuando hizo vibrar mi corazón como la campana de un templo.
(Pintura: Rene Magritte)
domingo, abril 22, 2007
Por ti arden mis mejillas

Por ti arden mis mejillas
Sube lentamente hasta mi cuarto y abre la puerta. Pero usted no es una sombra, exclama él, tiene las mejillas encendidas, le da luz sobre la cara y tiene el pelo ensortijado. Ha de ser por el vestido rojo, respondo. He deseado muchas noches este momento, dice, cuando mi corazón estalla a sus pies y con un beso largo, cálido y húmedo -blando beso de noche-, lo devuelve a su lugar y me empuja suavemente contra la puerta del armario desde donde nace una nube inmensa. Nos subimos, la ventana se abre y sobrevolamos la noche abrazados, mientras mi corazón se llena de lunares y monedas de oro ¿Es afición suya abordar nubes y alfombras voladoras, no piensa en el frío? Pregunta. Pero esta nube es tibia y la primavera con su sábana de aromas nos cubre de pétalos. ¿Qué ve si mira hacia abajo? Dice. Nada, un abismo ¿No hay ciudades iluminadas, ventanas encendidas en la noche, cuerpos que se aman o discuten? Nada, llevo una venda ahora y vuelo en plena oscuridad. Le quitaré la venda entonces, dice, y le mostraré mis ojos clavados en los suyos. Está bien ¿Ve mis ojos? Sí, entonces beso sus ojos y sus mejillas que arden, porque todo en él es un incendio ¿Será así mi amante? Pregunta. Usted es mi amante, respondo, está en mí. Creo que algún día nos encontraremos, dice. Quién sabe. El mundo baila sin rumbo como una pompa de jabón.
¿Tiene usted las mejillas encendidas como la Maja vestida, de Goya? Pregunta. Sí, ha de ser por el vestido rojo, pienso, mientras lo beso y siento como crecen los volcanes submarinos en el Sur.
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viernes, abril 13, 2007
lunes, marzo 26, 2007
viernes, marzo 09, 2007
martes, febrero 27, 2007
lunes, febrero 19, 2007
lunes, febrero 05, 2007
domingo, enero 28, 2007
lunes, enero 22, 2007
sábado, enero 13, 2007
martes, enero 09, 2007
Dante Gabriel Rossetti
Dante Gabriel Rossetti y la Hermandad PrerrafaelistaDante Gabriel Rossetti fundó en Gran Bretaña, junto a los pintores Millais y Hunt la Hermandad Prerrafaelista. Sus intenciones eran recuperar lo esencial del ser humano a través de la pintura.
Rossetti pronto siguió un camino de exaltado romanticismo y comenzó a pintar elaborados detalles en ropajes y decorados, naturalezas idealizadas y temas literarios que extraía de romances medievales. Sus principales temas fueron los orientales, las leyendas del rey Arturo y la obra de Dante.
Su obra está marcada por las obsesiones amorosas, a partir del encuentro con la pintora y poeta Lizzy Siddal, cuando ella posaba en una bañera para la pintura “Ofelia”, de Millais. Rossetti se inspiró en ella y la hizo su modelo habitual. Su inquietante belleza cautivó al grupo prerrafaelista. Su imagen fue repetida hasta el cansancio en escenas de la “Divina Comedia” y en la “Vita Nuova”, e incluso después de muerta en “Beata Beatriz”, de Rossetti. Elizabeth Siddal era alta, delgada, cabellos cobrizos y párpados amplios, lo que inició el moderno tipo de belleza prerrafaelista, que también compartió de algún modo el pintor Burne-Jones quien adhirió al estilo.
El rostro y la figura de Lizzy fueron la figura central en la obra de Rossetti, desde 1850 hasta la muerte de ella en 1862, por sobredosis de láudano. Rossetti la llora y entierra con ella todos sus manuscritos. Años después, volvió para recuperarlos, con lo que despertó el horror de sus amistades.
En 1861 se funda la Morris, Marshall, Faulkner & Co., por parte de William Morris, con Burne-Jones, Rossetti y Madox Brown, la que más tarde será decisiva en el desarrollo del arte decorativo victoriano y de la tendencia estética. Juntos realizaron una prolífica obra y crearon un estilo.
Posteriormente, la musa de Rossetti en la pintura y poesía, fue Jane Morris, la esposa del poeta William Morris, quien por temor al temperamento exaltado del artista se alejó de él. Rossetti se hace adicto a las drogas y padece una crisis esquizofrénica. Las figuras femeninas voluptuosas se vuelven recurrentes en su obra. En 1869, publicó sus poemas con buena acogida de la crítica. Desde 1869 a 1871 estuvo pintando su último cuadro importante: “El sueño de Dante”. Al año siguiente intenta suicidarse tras una crisis nerviosa. Murió en Brichington, Kent, el 9 de abril de 1882.
miércoles, diciembre 27, 2006
Ya viene el 2007

Así pasa/ el tiempo/ taconeando/ semidesnudo/ con alas de mariposa/ sin dar explicaciones/ Ya es parte del misterio/ seguir aquí/ entonces/ por ahora/ hay que darse cuerda/ y sumarse a la fiesta/ del año nuevo/ que nos cae encima// Eso sí/ que caiga sobre nosotros/ con salud y sin enfermedad/ con abundancia y sin pobreza/ con amor y sin celos/ y con la poesía como esposa/ ¿qué más agregamos / para esperar con la puerta abierta?
miércoles, diciembre 13, 2006
viernes, diciembre 08, 2006
Vamos por buen camino
jueves, diciembre 07, 2006
jueves, noviembre 30, 2006
DIOSA IMPÍA
(Video-poema "Diosa Impía", de Grandchester, en respuesta a "Colonos de la muerte", de Lila Calderón)
jueves, noviembre 23, 2006
domingo, noviembre 19, 2006
sábado, noviembre 18, 2006
Betty Blue (Escena final)
Para Therese Bovary, la gran película de Jean-Jacques Beineix, que vimos juntas en el año 86. Los actores protagónicos: Béatrice Dalle es Betty y Jean-Hugues Anglade es Zorg, el escritor.
viernes, noviembre 17, 2006
lunes, noviembre 06, 2006
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